Aunque no nos alojamos en The Ritz-Carlton en el lago Chuzenji, parar allí para almorzar es un punto culminante. El hotel se alza sobre el lago con vistas increíbles tanto del agua como de las cataratas Kegon. El lago en sí es impresionante: este enorme lago de cráter volcánico se encuentra a 1.269 metros de altura en las montañas. Cada estación transforma la vista por completo, y la posición del hotel te ofrece un punto de vista perfecto para observar cómo el clima se extiende sobre el agua.
El lago en sí es enorme: esta erupción volcánica de hace 20.000 años creó un espejo de 11,62 kilómetros cuadrados que refleja las estaciones cambiantes. Cada estación lo transforma: los cerezos en flor crean marcos rosados en primavera, el otoño enciende las montañas circundantes con color, y el invierno congela partes de la superficie en esculturas de hielo naturales.