Aunque estas fotos muestran el increíble mercado interior antes de 2018 (antes de que se mudara a Toyosu), el mercado exterior sigue muy vivo y vale la pena visitarlo. El mercado interior era algo especial: ese caos controlado de subastas de atún, trabajadores moviéndose rápidamente en carretillas elevadoras y el sushi más fresco que puedas imaginar. Esas visitas matutinas para ver las subastas eran una pieza única de la historia de Tokio.
Hoy, aunque las operaciones mayoristas se han trasladado a Toyosu, el mercado exterior mantiene viva esa atmósfera tradicional. Los callejones estrechos todavía están repletos de vendedores que ofrecen de todo, desde mariscos frescos hasta cuchillos especiales, bonito seco y encurtidos japoneses. Las colas de los restaurantes pueden ser más cortas ahora, pero la calidad y la energía se mantienen.
Para cualquiera que lo visite ahora: aunque ya no puedes experimentar el caos controlado del mercado interior, el mercado exterior todavía ofrece esa auténtica porción de la cultura gastronómica de Tokio. Además, muchos de los legendarios puestos de sushi y comida que hicieron famosa la zona siguen sirviendo comidas increíbles.