Es tranquilo, rodeado de bosque, y ofrece un nivel de servicio que facilita relajarse y disfrutar de la isla. No es un hotel típico, es más bien un retiro, donde todo está diseñado para ayudarte a relajarte y desconectar.
Las habitaciones están distribuidas por una ladera, con diseños tipo villa que te brindan privacidad y espacio. Los interiores son sencillos y limpios, con materiales naturales y vistas al bosque. Algunas habitaciones están a poca distancia del edificio principal, así que tenlo en cuenta al empacar o si tienes problemas de movilidad.
Un gran beneficio de alojarse aquí es el equipo de conserjería. Conocen bien la isla y pueden ayudarte con cosas como reservar guías, organizar el transporte a los senderos, hacer reservas para cenar, o incluso simplemente darte consejos honestos sobre qué caminatas son realistas según el clima.
Las comidas están incluidas en tu estancia, y la cena es una comida de varios platos al estilo francés con ingredientes de temporada. El desayuno también está cuidadosamente preparado. La comida es un punto fuerte, pero no es un ambiente informal, así que ayuda estar cómodo con un ritmo de cena más lento.
Acceso: Aproximadamente 30 minutos en coche desde el aeropuerto de Yakushima o el puerto de Miyanoura. El hotel puede ayudarte a organizar traslados o coches de alquiler.
Código de vestimenta: Informal está bien, pero la cena tiene un ambiente más formal.
No es un lugar para estancias rápidas de entrada y salida. Dos noches o más es ideal para disfrutar tanto del hotel como de la isla.
No necesitas planificar todo con antelación; el conserje está acostumbrado a trabajar con huéspedes que desean flexibilidad.
Es tranquilo, especialmente por las noches. Si buscas vida nocturna o mucha actividad, este podría no ser el lugar adecuado.