Kioto es una ciudad inmensa, llena de lugares escondidos, templos, jardines y rincones secretos. No bastaría un mes para descubrirla toda.
Pero si se planifica bien, tres días pueden ser más que suficientes para ver gran parte de sus maravillas.
Este itinerario te da una idea concreta de qué es posible visitar en poco tiempo, optimizando los desplazamientos y alternando los lugares más famosos con los menos conocidos.
Solo se necesita un poco de organización — y las ganas de dejarse sorprender.