Ubicado en las arenas doradas de la playa de Água d'Alto, este hotel es una base perfecta para explorar la isla de São Miguel.
Está rodeado de exuberantes jardines, con el océano Atlántico cerca.
El hotel ofrece un escape sereno con acceso directo a la playa, una piscina y una capilla del siglo XVII, brindando una muestra de la belleza natural y pacífica de las Azores.