Cuando visites el Castillo de Inveraray, planifica una parada de 1 a 2 horas que incluya la visita guiada por la casa, la armería y los jardines formales, y ten en cuenta que las semanas populares de verano pueden estar concurridas, así que compra las entradas con antelación si puedes. El castillo se encuentra en un pueblo pequeño con aparcamiento limitado y carreteras estrechas, así que reserva tiempo extra para el viaje y espera un transporte público poco frecuente; una vez allí encontrarás una cafetería y una pequeña tienda, además de mucho espacio al aire libre para que los niños corran. Los interiores tienen habitaciones históricas con suelos irregulares y escaleras, por lo que la accesibilidad es limitada y la fotografía puede estar restringida en algunas partes de la casa; los perros suelen ser bienvenidos en los jardines, pero no dentro del castillo. Consulta el sitio web oficial del castillo antes de ir para conocer los horarios de apertura actuales, eventos especiales y la venta de entradas.