‘Fietsen door de bomen’ o ‘Pedaleando entre los árboles’ es un carril bici que te eleva hasta 10 metros de altura entre las copas de los árboles. Consiste en un doble círculo y tiene una longitud total de 700 metros.
Los postes que sostienen el carril bici se asemejan a los troncos rectos de los árboles circundantes, haciendo que el camino se integre con el entorno. Hace décadas, estos árboles fueron plantados para ser utilizados como madera para la minería. Pero debido al cierre de las minas, estos árboles nunca fueron talados. Ahora, un plan de gestión forestal controla la situación para que otros árboles más pequeños también tengan más espacio y luz para crecer. Los árboles talados forman ahora parte del pabellón en la entrada de Fietsen door de Bomen.
¿No puedes ir con tu propia bici? No hay problema: también los caminantes y corredores pueden usar libremente este hermoso sendero que te hace uno con la naturaleza. O puedes alquilar una bici en los alrededores, ya que Limburgo tiene una gran red de rutas ciclistas que ofrecer.