Estamos en Posada, que quizás sea uno de los pocos pueblos de Cerdeña donde el acceso de coches al centro histórico está limitado. Por eso te sugerimos que camines despacio y te pierdas por las estrechas callejuelas del pueblo, descubriendo la belleza que te rodea.
Algunas callejuelas y callejones son tan estrechos que solo se pueden recorrer a pie o en bici.
El centro histórico de Posada se caracteriza por calles adoquinadas, arcos, placitas inesperadas, escalinatas, muros de piedra y casas de colores. Nos encontramos con muchos gatos y, entre las curiosidades que adornan los muros de esta callejuela, se cuentan varias historias.
No te puedes perder la vista más fotografiada de Posada, que es Via Amsicora: una escalinata adoquinada, muros de piedra, flores que embellecen la pared azul de una prestigiosa villa. Parece que estás viviendo en un cuento de hadas.
Además, fue bonito aventurarse por la callejuela que lleva al Castello della Fava, donde te esperan los dos arcos de la fortificación, la Chiesa Parrocchiale S. Antonio Abate y la Casa delle Dame.