Envuelto en misterios y leyendas, fue una fortaleza en la época medieval para protegerse de los ataques enemigos tanto por mar como por tierra (bandolerismo).
Estamos hablando del Castello della Fava, construido por los jueces de Gallura.
Podrás admirar los numerosos tramos supervivientes de la muralla, pero también el interior de la Torre. La última planta es la más bonita porque tiene una trampilla y una escalera muy empinada, que hay que subir con mucho cuidado. Aquí, tienes tiempo para observar el verde valle del pueblo que se extiende debajo, dividido en dos por el Rio Posada, una vista que se extiende hasta la costa, ¿y por qué no? ¡Otro paso que debes dar es sacar muchísimas fotos de recuerdo desde aquí arriba!
INFORMACIÓN PRÁCTICA:
El sendero que lleva al castillo es bastante irregular, compuesto por escalones altos y rocosos. El consejo que te podemos dar es que uses zapatos cerrados y cómodos. El castillo se puede visitar por 3 euros por persona.