Hay muy pocas ciudades en las que es posible hacer excursiones al aire libre a pocos pasos del centro.
Subir a la Sella del Diavolo es una de las experiencias más bonitas que puedes hacer en Cagliari.
Encontrarás todos los principales puntos de interés como las ruinas de las torres españolas, del convento y de la cisterna romana.
Desde el punto más alto, puedes admirar un espectáculo sin precedentes, con una impresionante vista panorámica del Golfo de Cagliari y sus alrededores, incluyendo la spiaggia del Poetto y los stagni di Molentargius. ¿No querrás olvidar tu cámara de fotos?
El amanecer y el atardecer sobre la Sella del Diavolo son algo indescriptible. Nosotros los hemos visto ambos y te podemos asegurar que vale la pena. A la pregunta de cuál preferimos más, respondemos el amanecer.
En la cima hay una estructura de madera cubierta, con bancos y mesas donde tienes la posibilidad de hacer un picnic.
CÓMO LLEGAR:
Existen varios senderos que llegan hasta la cima de la sella del diavolo. Uno de ellos, el oficial, es el sendero que bordea todo el promontorio cagliaritano. Se puede acceder cerca de la famosa Spiaggia di Calamosca. El inicio del recorrido está delimitado por un cartel específico, ¡así que no te puedes equivocar! La subida es un paseo no exigente que sigue un sendero naturalista y arqueológico bien marcado e inmerso en la vegetación. El recorrido es apto para todos.
Te sugerimos absolutamente que sigas los puntos dibujados en la roca, de lo contrario es fácil perderse. Además, nuestro consejo es que lleves una mochila pequeña y dentro 1 o 2 litros de agua cada uno.
Pequeña curiosidad: detrás del nombre de la sella del diavolo, se esconde una antigua leyenda. Se narra que hubo una intensa batalla entre Lucifer, fascinado por el golfo de Cagliari, y los ángeles liderados por el arcángel Miguel para defenderlo. Por esta razón, en su huida, Lucifer cayó de su caballo, perdió su silla que se posó y se petrificó, dando origen al promontorio.