Dejando a un lado los mosaicos y las iglesias, la razón por la que todos vienen al Monte Nebo es esta: la terraza sobre la Tierra Prometida. Se puede distinguir el oscuro valle por donde fluye el Jordán y la parte norte del Mar Muerto. Al lado de la terraza, se encuentra una gran estatua de bronce: una cruz estilizada en forma de serpiente que hace eco de las palabras de Jesús: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así debe ser levantado el Hijo del Hombre.”
Dejando a un lado los mosaicos y las iglesias, la razón por la que todos vienen al Monte Nebo es esta: la terraza sobre la Tierra Prometida. Se puede distinguir el oscuro valle por donde fluye el Jordán y la parte norte del Mar Muerto. Al lado de la terraza, se encuentra una gran estatua de bronce: una cruz estilizada en forma de serpiente que hace eco de las palabras de Jesús: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así debe ser levantado el Hijo del Hombre.”