Si quieres descubrir la Cerdeña más auténtica, no te queda otra que visitar la “galería” sobre el mar.
Estamos hablando del tour guiado con Maria Paolucci en Porto Flavia, en el municipio de Iglesias:
“Porto Flavia no era una mina, sino un gran puerto minero en Cerdeña”!
La visita guiada de Maria Paolucci comienza en la playa de Masua, desde donde se divisan Porto Flavia y el Pan de Azúcar, con un efecto “wow, increíble”. El motivo es simple: antes de visitar la galería sobre el mar, primero hay que saber qué pasaba en las minas cercanas.
Y si luego miras atentamente los pilares ya viejos, tenían un papel fundamental. De hecho, sostenían la polea (que ya no existe), para la carga del mineral. Ah sí, así es, la ingeniería de antaño… Si conocemos esta realidad, se lo debemos a ella porque sus anécdotas te dejarán sin palabras. Cascos puestos, una foto instagrameable y así llegas a la entrada de Porto Flavia: magnífico, realmente súper, mega, súper emocionante. No nos lo podíamos creer, y sin embargo aquí estamos para contarte nuestra experiencia.
La galería tiene 600 metros de largo y la primera parte ya te hace entender la belleza del lugar. La particularidad de la galería de Porto Flavia es que, una vez dentro, basta con dar unos pocos pasos, superar la armadura de castaño de Aritzo, y la roca cambia mágicamente. Y por si fuera poco, la oscuridad se intensifica cada vez más. Sensacional, ¿no crees? Sin embargo, la linterna colocada sobre la cabeza de Maria nos sirvió de guía.
En un momento dado, parecía que caminábamos en un limbo, suspendidos a 600 metros de altura, y en cambio era simplemente la antigua vía de antaño. Pero lo descubrirás cuando menos te lo esperes. De hecho, el resto del grupo (unas 8 personas) murmuró: oh Dios… qué bonito… qué espectáculo… Los niños estaban felicísimos con lo que estábamos experimentando en ese preciso instante.
Apreciamos muchísimo el encendido de la lámpara de carburo, un objeto muy importante para la seguridad del trabajador, como para indicar la presencia en el puesto de trabajo. Dicho esto, hay muchísimas sorpresas y curiosidades que no te desvelamos sobre la misma y que descubrirás una vez dentro. No te pierdas también los gigantescos silos, una cavidad natural y mucho más.
La última parte es la más pintoresca: cuando se divisa cada vez más la luz natural y cuando frente a ti tienes una vista increíble del promontorio de Masua y el Pan de Azúcar.
Recuerda: la mejor hora para visitar Porto Flavia es sin duda al atardecer y la primavera es la estación más bonita para la explosión de colores. En cualquier caso, ¿sabías que la temperatura interna de la galería se mantiene constante en cada estación? Pues sí, normalmente hay unos 20 grados.
Nota: Solo pueden entrar perros de tamaño pequeño y mediano, si se llevan en brazos o en un bolso, por lo que no es posible llevarlos con correa.