Este es un lugar impresionante a lo largo de la Great Ocean Road de Australia, conocido por sus escarpados acantilados, playas doradas y épicas olas para surfear. ¡Los acantilados se elevan sobre las aguas turquesas, ofreciendo un telón de fondo salvaje y pintoresco para un chapuzón!
Cómo encontrarla:
Aunque no es ideal para nadar debido al terreno rocoso, logré encontrar una pequeña piscina natural que hace que nadar sea un poco más tentador. Puedes encontrar la piscina natural caminando hacia la derecha una vez que llegues a la playa. No tiene pérdida, así que sigue caminando por la playa hasta que la encuentres... ¡LA MAREA BAJA ES CLAVE!
Consejos de Elise:
Con las piscinas naturales, te recomiendo hacer una búsqueda rápida en Google de “nombre de la playa mareas” y ver cuándo es la marea baja para que puedas planificar el mejor momento para visitarla. ¡Solo asegúrate de estar siempre atento a las mareas y nada bajo tu propio riesgo!