De noviembre a diciembre, algunas partes de Nueva Zelanda estallan en color gracias a los lupinos Russell en flor. Estas plantas perennes, introducidas por primera vez en la década de 1940, transforman el paisaje en un arcoíris de rosas, morados, azules, amarillos y naranjas.
Este lugar a lo largo del río Rees en Glenorchy es uno de los mejores de la zona. Aquí suele haber campos más grandes que enmarcan muy bien las montañas y el río circundantes. Ten en cuenta que los lupinos de Glenorchy tienden a florecer un poco más tarde que los de sus contrapartes del norte, así que es mejor visitarlos a mediados o finales de diciembre.
🌅 Mejor momento para visitar: El amanecer y el atardecer resaltan la luz dorada, haciendo que los colores sean aún más vívidos.
📸 Consejo de fotografía: Trae un objetivo gran angular y un teleobjetivo de rango medio para capturar tanto escenas amplias como detalles más específicos.