Bienvenido a Larnaca, una ciudad donde lo antiguo y lo nuevo se mezclan en perfecta armonía con el telón de fondo del Mediterráneo. Puedes pasar tus días paseando por el famoso paseo marítimo de Finikoudes, una animada franja bordeada de majestuosas palmeras, cafeterías y tabernas, con la suave arena y el apacible mar a solo unos pasos. No te pierdas una visita a la magnífica Iglesia de San Lázaro del siglo IX, que se dice que fue construida sobre la tumba del propio personaje bíblico y que es un testimonio de la rica historia de la ciudad. Para un toque de naturaleza, dirígete al cercano Lago Salado, donde podrías tener la suerte de avistar bandadas de flamencos rosados en los meses de invierno, con la hermosa mezquita Hala Sultan Tekke adornando sus orillas.