A solo veinte minutos de Malang se encuentra un curioso pueblo llamado Kampung Warna-Warni Jodipan. Este pueblo estaba en dificultades. Estaba deteriorado, contaminado y luchando por construir una comunidad sana. Ocho estudiantes de una universidad cercana, que estudiaban gestión de eventos, decidieron aplicar sus conocimientos a una situación del mundo real.
En asociación con una empresa de pintura local, los estudiantes crearon un proyecto de responsabilidad social. Se donaron 6,000 libras de pintura colorida y la ciudad en ruinas se transformó en un pueblo lleno de color con un futuro brillante.
El pueblo ahora tiene una pequeña tarifa de entrada para turistas (solo 30 centavos de dólar estadounidense) y los colores han atraído el interés y la financiación tan necesarios para un pueblo que necesitaba un impulso. Los turistas a menudo compran una bebida, almuerzo o recuerdos a los lugareños. El nivel de vida ha aumentado y ha inspirado a los miembros de la comunidad a seguir mejorando el pueblo con proyectos como la mejora del saneamiento y la contaminación.
A un lado del puente está el 'Pueblo Colorido' y al otro lado hay un pueblo completamente azul (Kampung Biru Arema). De manera similar, este pueblo ha sido pintado completamente de azul.