La famosa Laguna Azul es una parada popular por una buena razón. Sus cálidas aguas cristalinas de color azul, ricas en minerales, y su tranquila ubicación entre rocas de lava la convierten en el lugar perfecto para relajarse y recargar energías.
Una de mis actividades favoritas es el masaje en el agua. Eso y las diferentes mascarillas faciales se sienten como el retiro de autocuidado definitivo.
Debido a su popularidad, la Laguna Azul se reserva rápidamente. Asegúrate de asegurar tu reserva con antelación, especialmente si planeas visitarla durante el verano.
Consejo profesional: Asegúrate de ponerte acondicionador en el pelo antes de meterte en el agua si planeas sumergir la cabeza bajo el agua rica en minerales. La sílice del agua hace que el pelo se ponga muy rígido, pero el acondicionador ayuda a protegerlo para que no se seque demasiado. Una alternativa es recogerte el pelo para que no toque el agua en absoluto. Yo hago esta última opción porque me doy cuenta de que necesito acondicionarme el pelo varias veces si los minerales del agua lo tocan.
Si obtienes el pase "premium", te da una reserva en el restaurante Lava. La comida es deliciosa. Si reservas con suficiente antelación, pide una mesa junto a la ventana.