El Cabo de Buena Esperanza, situado en Sudáfrica, es una impresionante reserva natural que ofrece vistas espectaculares y una fauna diversa; fíjate si ves los pequeños lagartos negros. ¡Es como un parque de juegos para los amantes de la naturaleza! Con su promontorio rocoso y su costa escarpada, es el lugar perfecto para hacer senderismo, ir de pícnic o simplemente tomar el sol. Puedes subir andando o usar el funicular llamado "The Flying Dutchman". ¿Por qué este nombre? – toma su nombre de la leyenda local del barco fantasma El Holandés Errante. ¡Incluso podrías ver algunos adorables pingüinos paseando por la playa! Así que coge tu cámara y prepárate para explorar este increíble parque donde la aventura te espera a cada paso.
Tarifas de entrada:
ZAR 360 (Adultos)
ZAR 180 (Niños de 2 a 12 años)
Experiencia en funicular:
ZAR 85 (Billete de ida y vuelta para adultos)
ZAR 45 (Billete de ida y vuelta para niños de 6 a 12 años)