Este es uno de esos lugares a los que volvía regularmente, para trabajar, tomar un café y acariciar gatos.
El espacio de coworking, los cómodos sillones y el ambiente muy agradable hacen que puedas pasar aquí varias horas sin sentirte apurado. Los gatos son preciosos y están bien cuidados, y el dueño es realmente amable; se nota que le pone el corazón a este lugar.
Si buscas una cafetería tranquila en Samui, donde puedas combinar el trabajo con un momento de relax, esta es una muy buena opción.