A tiro de piedra de la estación de Kamakura, este hotel es una verdadera joya local que combina a la perfección las comodidades modernas con un toque tradicional. Las habitaciones están cuidadosamente diseñadas, y la sauna privada y la terraza en la azotea son perfectas para relajarte después de un día explorando los templos. Por la mañana, sirven un maravilloso desayuno japonés de onigiri y sopa de miso que te dejará listo para tus aventuras.
Consejo local:
Experimenta el auténtico Japón en el bar de este hotel. Ofrece una excelente variedad de sake japonés y comida local de alta calidad.