Se encuentra en el Rockefeller Center, un complejo también en el corazón de Manhattan, que alberga cada año el icónico árbol de Navidad y la pista de patinaje, además de los estudios de la NBC, tiendas y restaurantes. El Top of the Rock tiene una de las vistas más icónicas y privilegiadas de la ciudad porque está “de frente” al Empire State Building. Es el observatorio perfecto para quienes buscan nada más y nada menos que una clásica vista perfecta.
El observatorio cuenta con tres niveles de miradores. El primer mirador incluye el Radiance Wall y la tienda de regalos. El segundo, llamado Breezeway, es totalmente al aire libre y el más espacioso, con protección de vidrio que proporciona una experiencia increíble. El tercer espacio, ubicado en el mirador del piso 70, es totalmente al aire libre, sin ninguna obstrucción, ni siquiera vidrio, lo que lo hace perfecto para fotos, pero también es más pequeño.
La experiencia – al ser un observatorio con dos niveles, uno con protección de vidrio y otro totalmente abierto, la experiencia de contemplar la vista es mucho más intensa y emocionante. Es uno de los lugares más bonitos para contemplar el atardecer en la ciudad – claro que también es muy concurrido. Vale la pena recordar que no hay ningún “extra” como exhibiciones o algo por el estilo, como ocurre en el Empire State. Pero el Top of the Rock entrega lo que propone – un lugar privilegiado para contemplar la ciudad de Nueva York desde arriba. Además, también cuenta con una hermosa vista al Central Park.
The Bean - esta nueva experiencia se eleva 3,6 metros por encima del observatorio, girando para ofrecer a los visitantes vistas inigualables del Central Park y más allá. The Beam recrea “Lunch Atop a Skyscraper” – la famosa foto de 1932 de 11 trabajadores del hierro almorzando a 250 metros de altura durante la construcción del 30 Rockefeller Plaza.