No hay metro que conecte Staten Island con Manhattan, así que la gente usa el ferry o un coche y cruza el Puente Verrazano, que conecta Staten Island con Brooklyn. Lo mejor de todo: el ferry es gratis y todo el mundo es bienvenido. Debido a su recorrido, con una vista privilegiada, el ferry está en la ruta de los turistas que visitan la ciudad.
La capacidad del Staten Island Ferry es de 1415 pasajeros. Hoy en día, el Staten Island Ferry transporta a 22 millones de personas al año (70.000 pasajeros al día sin incluir los fines de semana). El ferry cuenta con baños, asientos y áreas exteriores. A lo largo del trayecto de ida y vuelta a Staten Island, el ferry pasa frente a la Estatua de la Libertad, lo que nos hace entender por qué tantos turistas lo usan. Obviamente, la distancia no es la misma que la de los barcos de pago, pero diría que es una vista muy satisfactoria, como puedes ver en las fotos. Puede que no consigas esa foto clásica con la Estatua cerca de ti, pero te garantizo que vale la pena. Además, no podemos olvidar las increíbles vistas del horizonte de Manhattan.
**** CONSEJO:**** El viaje de Manhattan a Staten Island dura unos 30 minutos. No necesitas presentar nada para entrar a la estación o al ferry. Lo que te recomiendo es que, tan pronto como se abra la puerta, te dirijas a la zona exterior, a la derecha, para poder disfrutar de la vista. No te frustres si no consigues un buen sitio, recuerda que también hay el viaje de vuelta. Es bueno recordar que cuando el barco llega a Staten Island, todos los pasajeros deben desembarcar. Puedes dirigirte a la puerta inmediatamente para tomar el siguiente ferry de vuelta a Manhattan. Ambas estaciones, Manhattan y Staten Island, tienen baños y varios lugares para comer, además de Wi-Fi gratis.