El Highline es, probablemente, la atracción más famosa de Chelsea. Se trata de un parque construido sobre una antigua línea elevada de tren, que fue inaugurada en 1934. El uso de la vía férrea fue disminuyendo hasta la década de los 60 y, ya a principios de los 80, dejó de utilizarse. En 1999, comenzaron los movimientos para impedir la demolición de la vía férrea. En 2009, el parque empezó a recibir a sus primeros visitantes – y, en este año 2018, está inaugurando su última fase. Lo que iba a ser abandonado y demolido, se transformó en un espacio utilizado por residentes y turistas. Honestamente, creo que el parque es más interesante durante la primavera/verano, pero no se puede negar que es un paseo genial y ofrece nuevas perspectivas de la ciudad. Comienza en la calle 14 y llega hasta la calle 34, conectándose con Hudson Yards.
CONSEJO: Consulta la programación del parque en el sitio web oficial, siempre hay actividades interesantes y gratuitas – ¡incluso hay tours (en inglés) los martes y sábados!