Rabat es la capital de Marruecos y una de sus ciudades más equilibradas y elegantes, situada a lo largo del océano Atlántico. En comparación con la intensidad de Marrakech, Rabat se siente más tranquila, limpia y estructurada, con una fuerte mezcla de historia, política y estilo de vida costero.
La ciudad alberga varios monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y sitios históricos importantes, como la Torre Hassan, la Kasbah de los Oudaias y el Mausoleo de Mohammed V. Estos le dan a Rabat una fuerte identidad cultural arraigada tanto en la historia real como en la arquitectura andalusí-marroquí.
Al mismo tiempo, Rabat también tiene un lado moderno con amplios bulevares, embajadas, cafés, museos y una creciente escena creativa. El océano juega un papel importante en la vida diaria, con playas, acantilados y miradores para ver el atardecer que dan forma a la atmósfera de la ciudad.
Lo que hace especial a Rabat es el contraste entre su ritmo relajado y su importancia como ciudad capital; se siente oficial y habitable al mismo tiempo.