La duna más alta de Erg Chebbi es uno de los miradores más icónicos del Sahara marroquí, elevándose sobre el vasto mar de arena dorada cerca de Merzouga. Llegar a la cima es un pequeño desafío, pero la recompensa es una vista panorámica interminable de dunas ondulantes que cambian de forma y color a lo largo del día.
La subida en sí es sencilla pero físicamente exigente: la arena blanda hace que cada paso se sienta más pesado, especialmente bajo el sol. La mayoría de la gente sube descalza o con zapatos ligeros, y suele tardar entre 20 y 40 minutos, dependiendo del ritmo. No hay un sendero marcado, así que simplemente sigues las huellas y las crestas naturales.
Una vez en la cima, el silencio es sorprendente. Puedes ver duna tras duna extendiéndose hacia el horizonte, con la luz cambiando constantemente el paisaje de un naranja intenso a tonos dorados suaves y rosados, especialmente durante el amanecer o el atardecer. Es uno de los momentos más atmosféricos que puedes experimentar en el Sahara.
Lo mejor es venir aquí temprano por la mañana o por la tarde, cuando las temperaturas son más frescas y la luz es más espectacular.
Lleva agua (incluso las subidas cortas son agotadoras)
Evita el calor del mediodía