Fes El Bali es la parte más antigua y con más ambiente de Fez, y una de las ciudades medievales mejor conservadas del mundo. Esta medina, declarada Patrimonio de la UNESCO, es un vasto laberinto sin coches de más de 9.000 callejones estrechos, patios ocultos, zocos bulliciosos y edificios centenarios que aún forman parte de la vida cotidiana.
Caminar por Fes El Bali es como retroceder en el tiempo. No hay coches, y el movimiento se realiza a pie, en burro o con pequeños carros de mano. La ciudad está viva de una manera muy cruda y auténtica: artesanos martillean cobre en pequeños talleres, los mercados de especias llenan el aire con aromas intensos, y panaderías tradicionales, hammams y mezquitas se esconden en casi cada rincón de sus calles laberínticas.
Lo que la hace especialmente fascinante es que no es una “ciudad museo conservada”, sino que está completamente habitada. Los lugareños realizan sus rutinas diarias mientras los visitantes recorren los mismos pasajes estrechos que han existido durante más de mil años. Perderse no solo es común, es parte de la experiencia y a menudo lleva a descubrimientos inesperados como patios ocultos, vistas desde la azotea o callejones tranquilos lejos del caos.
Algunos de los lugares más emblemáticos dentro de la medina incluyen madrasas históricas, las famosas curtidurías, mercados tradicionales y monumentos religiosos como la Universidad de Al-Qarawiyyin.
A veces puede resultar abrumador, especialmente para los visitantes primerizos, pero esa intensidad es precisamente lo que hace que Fes El Bali sea tan memorable.
Mejor explorar con guía o aplicación de mapas
Fácil perderse