Una de las iglesias más bonitas de Roma, la Iglesia de San Ignacio de Loyola, es una visita obligada. Situada a solo 5 minutos del Panteón, en Via del Caravita, es un impresionante ejemplo de iglesia de estilo barroco, construida por la orden jesuita en 1650.
En mi opinión, la parte más increíble de la iglesia es su techo. Me quedé asombrado por su belleza y no podía dejar de mirarlo para ver todos los pequeños detalles. Otra característica fascinante de esta iglesia es que, a pesar de parecer tener una cúpula, es solo una ilusión óptica.
La iglesia se ha vuelto popular en las redes sociales, gracias a su espejo en el centro. El espejo te permite ver el techo desde una perspectiva diferente, ¡y sinceramente me parece una gran idea!
Puede que encuentres una larga cola para ver la iglesia a través del espejo, pero no te desanimes, ya que en realidad avanza bastante rápido. Cada vez que fui, no esperé más de 5 minutos.