Adéntrate en una maravilla cinematográfica: este emblemático edificio de estilo neorrenacentista italiano de 1893 parece modesto desde la calle, pero en su interior revela un espectacular atrio de cinco pisos con claraboya, lleno de escaleras de mármol, delicadas barandillas de hierro fundido y una luz dorada que baila sobre cada superficie. Un telón de fondo muy querido en el cine, el más famoso en Blade Runner—irradia un encanto ligeramente steampunk y de ciencia ficción. La restauración a principios de los 90 aseguró su lugar como Monumento Histórico Nacional.
El acceso público es gratuito y está abierto todos los días, pero limitado a la planta baja y al primer rellano. Desafortunadamente, no se permiten "cámaras grandes con lentes intercambiables" ni trípodes; solo se permiten teléfonos inteligentes o cámaras compactas pequeñas. Es una verdadera lástima, dado lo fotogénico que es el espacio.
La simetría de sus ascensores de "jaula de pájaros" y sus pasarelas ornamentadas me resulta hipnotizante, una verdadera fiesta sensorial para la fotografía arquitectónica. Para obtener los mejores resultados, dispara durante el día, cuando la claraboya inunda el espacio, creando sombras dinámicas y un brillo etéreo a través de los detalles de hierro forjado.