Si alguna vez has visto la película Comer, Rezar, Amar, probablemente recordarás la escena en la que ella se baña en agua bendita de manantial como parte de una purificación ritual.
Tan pronto como llegas, sientes instantáneamente una sensación de calma y tranquilidad. Te ofrecen la oportunidad de hacer el recorrido con un guía, lo cual hicimos porque queríamos entender completamente la importancia de este lugar especial. Nuestro guía fue muy amable y conocedor, y realmente hizo que la experiencia fuera inolvidable.
Después de aprender sobre la historia de este antiguo templo, podrás ver el manantial brotando del subsuelo antes de entrar al agua para realizar el ritual.
Existen ciertas condiciones para entrar al templo, incluyendo a las personas embarazadas, en duelo, con su período y algunas otras, así que asegúrate de revisar las pautas antes de visitar para que puedas disfrutar de la experiencia completa.
Desafortunadamente, Taylor fue una de esas personas y tuvo que perderse ciertos aspectos del recorrido, ¡pero nos aseguraremos de volver la próxima vez para revivirlo!
Este es un lugar realmente especial con mucha historia cultural.