El Parque Nacional Abel Tasman es un pedacito de paraíso en la parte superior de la Isla Sur. Puede que sea el parque nacional más pequeño de Nueva Zelanda, pero está repleto de playas doradas, aguas cristalinas y bosques nativos que le dan el equilibrio perfecto entre relajación y aventura.
¿Qué hay para hacer en el Parque Nacional Abel Tasman?
Podrías pasar semanas fácilmente descansando en playas bañadas por el sol, remando por aguas turquesas en kayak o haciendo una de las caminatas más famosas de Nueva Zelanda, la Abel Tasman Coastal Track. Esta caminata de varios días es un gran sueño para muchas personas, especialmente si te encanta la costa, ya que hay vistas impresionantes y muchas playas escondidas para detenerse en el camino.
Pero si tienes poco tiempo, aún puedes experimentar parte de su magia haciendo caminatas diurnas más cortas a lo largo de secciones del sendero.
También encontrarás cruceros panorámicos en barco y taxis acuáticos, tours en kayak y catamaranes de vela. Si te encanta la vida silvestre, te encantará aquí, ya que hay muchas oportunidades para ver focas, delfines y pequeños pingüinos azules de cerca.
¿Cuándo deberías visitar el Parque Nacional Abel Tasman?
El verano es probablemente la época más popular para visitar el parque nacional, pero creo que las temporadas intermedias son las mejores, especialmente el otoño. El clima suele ser cálido, las multitudes son menores y los precios parecen ser un poco más económicos. Sé que mucha gente visita Abel Tasman también en invierno, ya que es mucho más cálido que más al sur de la Isla Sur.