Gibbston Valley está a un corto trayecto en coche de Queenstown y Wanaka y es una visita obligada si te encanta el vino, saltar de viñedo en viñedo o quieres empaparte de la belleza de Central Otago. Esta bodega de renombre mundial es extremadamente popular (¿quizás turística?) y lleva más de 30 años elaborando vinos galardonados. ¡También alberga la Cueva de Vinos más grande de Nueva Zelanda!
Puedes explorar los terrenos por tu cuenta o unirte a una visita guiada por la cueva y la bodega en funcionamiento, degustando añadas premium por el camino. También puedes pasarte por el Cellar Door para probar una copa (o dos). Si te entra hambre, el restaurante de estilo bistró sirve platos increíbles que maridan a la perfección con los vinos, lo que lo convierte en un lugar ideal para un almuerzo largo y relajado.
¡Gibbston Valley también cuenta con un Centro de Bicicletas con alquiler de bicicletas normales y eléctricas, dándote acceso a algunas de las mejores rutas ciclistas de la región!
Si vienes de Queenstown, no tienes coche o planeas beber más de una copa, ¡puedes subirte al servicio de transporte diario de la bodega! Ya sea que estés aquí por el vino, la comida o el impresionante paisaje, Gibbston Valley es una parada preciosa en tu aventura por Central Otago.