A pocos kilómetros al este de Zumaia, el pueblo de Getaria ocupa una pequeña península conectada al continente — una disposición tan común en esta costa que empieza a parecer una preferencia arquitectónica más que una coincidencia geográfica.
Getaria es el lugar de nacimiento de Juan Sebastián Elcano, el navegante que completó la primera circunnavegación del globo después de que Magallanes muriera en Filipinas. Hay una estatua. El pueblo no ha hecho un parque temático de este hecho, lo cual es a su favor.
De lo que Getaria sí ha hecho algo es del txakoli — el vino blanco local, ligeramente espumoso, ligeramente ácido, producido en las empinadas laderas verdes sobre el pueblo y consumido en grandes cantidades en los bares a lo largo del puerto. Se sirve desde cierta altura de la misma manera que la sidra asturiana — aireándose al caer, servido en copas anchas, bebido joven y frío.
Pasea por el pueblo, camina a lo largo del muro del puerto hasta el pequeño faro en su extremo, y siéntate en algún lugar con una copa de txakoli y lo que la cocina esté preparando con el pescado que llegó esta mañana. Getaria tiene varios restaurantes que llevan décadas sirviendo el mismo pescado a la parrilla — besugo, rodaballo. La opción más sencilla suele ser la correcta.
Esta es una parada para almorzar. Dale tiempo.