Construido con ladrillos de color rojo intenso, una fachada perfectamente simétrica y decoraciones ornamentadas, es un edificio que llama la atención al instante. La parte más impresionante es su campanario de 75 metros de altura. Con su base cuadrada y su elegante linterna, la torre alberga un carillón que todavía toca melodías por toda la ciudad. Desde 2005, el campanario ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, erigiéndose con orgullo como un símbolo de la resiliencia y la belleza de la ciudad.
El ayuntamiento está abierto a los visitantes, y una visita guiada merece la pena. Recorre los elegantes salones de recepción, admira las vidrieras y descubre obras de arte y detalles arquitectónicos que cuentan la historia de Calais. El salón de bodas, con su impresionante techo de madera y ricas decoraciones, es uno de los puntos destacados. Para una vista panorámica de Calais y la costa, sube (o toma el ascensor) al campanario hasta la cima. ¡En un día despejado, incluso puedes ver los acantilados blancos de Dover!
🕰️ Mejor momento: Durante el día
🎟️ Consejo: Sube al campanario si está abierto, la vista vale cada paso