Este acogedor bar de vinos y taberna en Angra es querido tanto por su comida como por la calidez de su dueño, Roberto. No hay un menú fijo; los platos se elaboran con lo más fresco del día, lo que le da a cada comida un toque espontáneo y personal. Es el tipo de lugar al que vas para sentirte parte del ritmo de la cocina, no solo un invitado.
Platos recomendados:
Pescado entero a la parrilla (pide ver la pesca del día) — una experiencia teatral y deliciosa.
Ensalada de pato — inesperadamente rica y equilibrada, a menudo destacada por los clientes habituales.
Carnes a la parrilla al horno de leña — cordero, chuletón o costillas de cerdo — todas cocinadas a fuego vivo con sabor y estilo.
Postres y helados caseros — pastel de chocolate y sorbete sedoso tipo nata montada del que los clientes hablan maravillas.
Ambiente: La elegancia rústica se une a la hospitalidad genuina. El ambiente es sencillo — mesas de madera, una pared de vinos, un brillo cálido de los hornos de leña — pero la energía es eléctrica, hospitalaria y profundamente satisfactoria. La personalidad de Roberto hace que el lugar se sienta como una mesa compartida en la casa de un amigo. Los clientes lo describen como inolvidable.
Horario: Abierto de martes a sábado, aproximadamente de 18:30 a medianoche (Siempre verifica en Google Maps, ya que los horarios pueden cambiar en días festivos u ocasiones especiales)