Aunque no es la opción más barata, creo que ofrece un gran valor por lo que obtienes.
Las habitaciones son amplias y cómodas, el spa es perfecto después de un día de senderismo o esquí, y el desayuno es uno de los mejores que he probado en un resort de montaña en Rumanía. El ambiente es acogedor sin estar abarrotado, y la ubicación es ideal: lo suficientemente cerca para llegar a las pistas de esquí o a las rutas de senderismo en minutos, pero lo suficientemente tranquilo para relajarse de verdad.
Ya sea que visites para un viaje de esquí, una escapada de fin de semana o simplemente quieras disfrutar del aire fresco de la montaña, este hotel es una excelente base para explorar tanto Poiana Brașov como la cercana Brașov.
💡 Mis consejos
Reserva una habitación con vistas a la montaña si es posible; el paisaje es precioso, especialmente por la mañana.
El hotel no es una opción económica, pero si reservas con unos meses de antelación o viajas fuera de temporada alta, a menudo puedes encontrar tarifas mucho mejores.
No te saltes el desayuno: hay una gran selección y es una excelente manera de empezar el día antes de ir a la montaña.
¡Trae tu traje de baño! El spa y la piscina cubierta son perfectos para relajarse después de un largo día al aire libre.
Si vas a esquiar, usa el servicio de transporte del hotel en lugar de conducir hasta las pistas y lidiar con el aparcamiento.