Encontrar El Refugio con mis hijos un día soleado en Villa Meliquina fue una de las comidas más memorables de nuestro invierno en la Patagonia. La cabaña de madera parece sacada de Montana, no de Argentina, pero dadas las vistas, encaja perfectamente.
El menú es abundante y casero, con guisos de lentejas, pastas hechas en casa, carne de caza local como ciervo y trucha fresca de los ríos de la región. Dada la ubicación aislada y el mercado objetivo de turistas, no es sorprendente que sea un poco más caro que el promedio.
Pero las impresionantes vistas valieron unos cuantos dólares extra por plato, en mi opinión (y normalmente soy muy tacaña).
🖍 Ideal para familias: Tenían un montón de juguetes viejos para que los niños jugaran, lo que me dio un respiro (fui sola con dos niños pequeños). Desde nuestra primera visita, también han instalado un parque infantil bastante épico en el recinto.
💸 Solo efectivo: Advertencia: a menos que las cosas hayan cambiado desde nuestra visita, El Refugio solo acepta efectivo. Ven preparado, este pequeño pueblo no tiene cajero automático.
📶 Sin señal: No hay señal de celular en Villa Meliquina.