Esta es una verdadera joya que encontré por casualidad buscando nuevos lugares para comer cerca de mí. No tienen Instagram, solo una página web, así que mantienen las cosas muy locales.
Nos recibieron el camarero y la camarera/propietaria, ambos muy amables y deseosos de hacernos sentir bienvenidos. El interior es muy agradable y relajante, con paredes enlucidas con cal, iluminación ambiental y mesas y sillas de madera.
Tienen un menú estilo para compartir, así que la idea es pedir varios platos y compartirlos con quien hayas venido. La comida es atrevida y realmente sabrosa, y hay opciones para vegetarianos y no vegetarianos. Si buscas algo un poco diferente, con un enfoque en ingredientes de buena calidad cocinados a la perfección, este es el lugar al que debes ir.