La Basílica de San Esteban es uno de esos lugares que te impacta con su pura belleza en el momento en que lo ves. Acercarte a ella se siente como si estuvieras llegando a algo grandioso pero acogedor al mismo tiempo, ¡como si hubiera estado esperando pacientemente a que la admiraras! La cúpula se eleva, prácticamente pidiendo una foto, y déjame decirte, esta es una que querrás tomar desde todos los ángulos.
Si quieres entrar (¡y de verdad deberías!), la entrada es gratuita, aunque se agradece una pequeña donación de 200 HUF (aproximadamente $0.50 USD). ¿Pero el verdadero secreto? Por una pequeña tarifa (alrededor de 1,200 HUF, o $3-4 USD), puedes subir a la cúpula para disfrutar de una de las mejores vistas de Budapest. En serio, estar allí arriba, con la ciudad extendiéndose bajo tus pies, ¡es como si estuvieras en la cima del mundo!
Dedícate una hora más o menos para sumergirte por completo en la experiencia, ya sea encendiendo una vela dentro, maravillándote con los impresionantes mosaicos, o simplemente sentándote afuera con un café, disfrutando de su presencia. No es solo una visita, es un momento que llevarás contigo mucho después de irte.