Si buscas ese tipo de estancia en Bali tranquila y escondida en la selva, Kastara Resort & Spa es el lugar. Está ubicado justo encima de la exuberante vegetación de Ubud, con vistas que se extienden por todo el valle y te hacen sentir como si estuvieras flotando entre las copas de los árboles.
La piscina infinita es increíble: grande, serena y perfectamente ubicada para absorber esas vibraciones de la selva. Querrás pasar horas en ella (y probablemente lo harás). Las habitaciones son igual de soñadoras, con grandes ventanales, balcones privados y algunas incluso vienen con bañeras al aire libre. ¿Café matutino con vistas neblinosas? Sí, por favor.
El personal aquí es súper amable. Siempre sonriendo, siempre listo para ayudar, ya sea que necesites un viaje al pueblo de Ubud o simplemente otro coco junto a la piscina.
Está lo suficientemente cerca de la acción si quieres explorar los mercados y cafés de Ubud, pero lo suficientemente lejos para desconectar por completo y relajarte. Romántico, tranquilo y con esas sensaciones elevadas de la selva, Kastara es uno de esos lugares a los que querrás volver.