Las dos torres del Grossmünster definen el horizonte de la ciudad de Zúrich. Se rumorea que esta catedral de estilo románico es el lugar donde Carlomagno descubrió las tumbas de los santos patronos de Zúrich. En su interior cuenta con una cripta de los siglos XI y XIII, así como con modernas vidrieras del artista suizo Augusto Giacometti.
A diferencia de la catedral Fraumünster, la entrada a esta iglesia es gratuita. Por una pequeña tarifa, puedes subir a la torre para disfrutar de fantásticas vistas de la ciudad y del lago Zúrich (¡187 escalones!). No te pierdas las puertas de la entrada principal, que son tallas elaboradas. En la plaza Zwingliplatz, en el exterior, hay una pequeña maqueta de la catedral construida para que las personas con discapacidad visual también puedan disfrutar de este importante monumento.
Las mejores fotos del Grossmünster se toman desde el otro lado del río, unos pocos pasos más abajo del puente. Si tienes suerte, un cisne pasará nadando y posará para tu foto.
Abierto: todos los días de 10:00 a 18:00
Sitio web: grossmuenster.ch