Las históricas 16 columnas de San Lorenzo son una de las pocas ruinas romanas que quedan en Milán. Se alzan frente a la iglesia más antigua de la ciudad, la Basílica de San Lorenzo Maggiore, de la que toman su nombre. Los monolitos son un pedazo de historia local y se cree que formaron parte de un templo o baño romano que data del siglo II. Los lugareños ahora usan la columnata como un lugar de encuentro, ya que se encuentran en Corso di Porta Ticinese, que cuenta con muchas tiendas independientes, bares y restaurantes. Es interesante notar que esta área fue una vez parte de la antigua calzada romana que muchos comerciantes, viajeros y peregrinos usaban para llegar a otras partes del imperio romano.
Justo en el corazón de la ciudad, encontrarás las Colonne di San Lorenzo, una impresionante hilera de antiguas columnas romanas que contrastan maravillosamente con la energía moderna de Milán. No es solo un sitio histórico; es donde la juventud milanesa y los lugareños se reúnen, especialmente en las noches cálidas, creando una atmósfera vibrante y llena de vida. Coge una bebida de una tienda cercana y únete a la multitud, disfrutando de la vista de la gran Basílica di San Lorenzo mientras el sol se pone, es una experiencia milanesa verdaderamente auténtica.