En la intersección de la pintoresca calle de Giacomo Mora y Porta Ticinese se alza un monumento al juicio del humilde barbero Gian Giacomo Mora y Guglielmo Piazza (un dedicado comisionado de salud). La Columna Infame que una vez estuvo aquí fue utilizada como escenario para humillar, avergonzar y castigar públicamente a los criminales a la vista de todos. Durante el siglo XVII, Milán sufría la peste mortal cuando Gian Giacomo Mora y Guglielmo Piazza fueron acusados de ser los precursores y la fuente de la mortal enfermedad.
En 1630, el destino de estos dos hombres inocentes quedó sellado cuando fueron sentenciados a ser castigados en la rueda. Hoy, la escultura que reemplaza la Columna Infame es un crudo recordatorio de las graves injusticias de generaciones anteriores.
Una escultura moderna que marca la antigua casa de Gian Giacomo Mora, un barbero injustamente acusado de propagar la peste en 1630. La escultura reemplaza la 'Columna Infame' que fue construida para avergonzarlo. Este lugar histórico es un recordatorio de un período oscuro en la historia de Milán.