En el extremo oeste de Madeira encontrarás un lugar tranquilo (por ahora), llamado: ‘Miradouro da Boa Morte’, que literalmente se traduce como ‘mirador de la buena muerte’.
El nombre puede provocar algunas reflexiones, pero en realidad se refiere a su pequeña capilla al inicio del sendero.
Esta capilla está dedicada a Nossa Senhora da Boa Morte (Nuestra Señora de la Buena Muerte), un título de la Virgen María que refleja la devoción a un paso pacífico y santo a la vida eterna.
El lugar tiene una rica historia que se remonta al siglo XVII y la capilla fue autorizada oficialmente el 22 de junio de 1666.
La forma más fácil de llegar aquí es conduciendo desde Funchal, toma la autopista VR1 hacia el oeste en dirección a Ribeira Brava, luego sigue la ER101 hasta Ponta do Pargo. El viaje dura aproximadamente 1 hora.
El mejor momento para visitar, para mí, es definitivamente la golden hour para una iluminación hermosa, pero si prefieres un ambiente tranquilo con menos gente, las mañanas son ideales.
Dado que el mirador sigue siendo una joya escondida en comparación con otros 'miradouros' populares de la isla, podrías encontrarte disfrutando del paisaje completamente solo.