Aguas Calientes (oficialmente llamado Machu Picchu Pueblo) es el pequeño pueblo en la base de Machu Picchu, donde casi todo viajero pasa al menos una noche. Ubicado a lo largo de un río y rodeado de empinados acantilados verdes, es una mezcla de restaurantes, mercados, aguas termales y hoteles.
Después de hacer senderismo en Machu Picchu, nos encantó pasear por las estrechas calles de Aguas Calientes, comer algo e incluso darnos un masaje rápido mientras esperábamos nuestro tren de regreso. Las aguas termales aquí también son una forma popular de relajar los músculos adoloridos (aunque no son las más lujosas, son perfectas después de una caminata).
El pueblo en sí es animado. A algunos viajeros les encanta la energía, mientras que otros lo encuentran muy turístico. Pero es innegablemente parte del viaje a Machu Picchu, y con la mentalidad correcta, puede ser una parada divertida.
Consejo profesional: Lleva efectivo para comida y recuerdos. Si te quedas a pasar la noche, reserva tus boletos de tren y de Machu Picchu con anticipación. Para momentos más tranquilos, camina a lo largo del río en las afueras del pueblo, lejos de las multitudes.