Ollantaytambo es uno de nuestros lugares favoritos en el Valle Sagrado. Es un pueblo inca viviente con calles empedradas, canales que fluyen y una atmósfera que te hace sentir como si retrocedieras en el tiempo. También alberga uno de los sitios incas más impresionantes fuera de Machu Picchu: una fortaleza masiva con terrazas empinadas que suben por la ladera de la montaña.
Visitamos Ollantaytambo varias veces, y cada vez nos reveló algo nuevo. El sitio arqueológico nos dejó asombrados con su escala y la precisión de su mampostería. Desde la cima, las vistas sobre el valle y el pueblo son increíbles. Más allá de las ruinas, nos encantó simplemente pasear por las encantadoras calles del pueblo. Es uno de los pocos lugares donde la planificación urbana inca todavía está muy viva.
Ollantaytambo es también la puerta de entrada a Machu Picchu. La mayoría de los trenes a Aguas Calientes parten de aquí, y es donde comienzan muchas caminatas (incluida nuestra propia aventura por el Camino Inca). Esa combinación de historia, cultura e importancia práctica lo convierte en una parada imperdible en el valle.
Consejo profesional: Quédate a pasar la noche si puedes. Una vez que los excursionistas de un día se van, el pueblo se siente tranquilo y auténtico, y puedes disfrutar tanto de las ruinas como de las calles estrechas sin las multitudes.