Pikillacta es uno de los pocos sitios preincaicos importantes cerca de Cusco, construido por la cultura Wari hace unos 1.500 años. Su nombre significa “pueblo de pulgas” en quechua, pero el sitio es todo menos pequeño: cubre una enorme área con más de 700 estructuras, largas calles y masivos muros defensivos. Caminar por él se siente más como deambular por una ciudad antigua que por un sitio ceremonial.
Pikillacta fue revelador, un recordatorio de que la historia de Cusco se extiende mucho más allá de los incas. La escala de la mampostería, el trazado de las calles y el tamaño del complejo nos dieron una nueva apreciación por las culturas que vinieron antes.
Pikillacta forma parte del Boleto Turístico de Cusco, que cubre la entrada a múltiples sitios arqueológicos y culturales en y alrededor de Cusco, el Valle Sagrado y el Valle Sur. Puedes comprar el boleto en los sitios principales (como Sacsayhuamán o la oficina de COSITUC en Cusco). Está disponible como boleto parcial para ciertos circuitos (~70 soles / $20 USD) o un boleto completo válido por 10 días (~130 soles / $35 USD, y es lo que recomendamos).
Las vistas del valle circundante también son hermosas, lo que lo convierte en una parada tranquila en comparación con las atracciones más concurridas de Cusco.
Consejo profesional: Lleva agua y protección solar. El sitio está muy abierto y tiene poca sombra. Combina Pikillacta con una visita a Tipón, conocido por sus impresionantes obras hidráulicas incas, ya que a menudo se visitan juntos en tours de medio día.