Las Salineras de Maras son uno de los paisajes más impresionantes del Valle Sagrado: más de 3.000 pozas de sal, excavadas en la ladera de la montaña y que aún hoy son cosechadas por familias locales utilizando métodos tradicionales que se remontan a la época inca. El agua de un manantial natural se canaliza hacia las pozas, y a medida que se evapora, se forman cristales de sal, creando un mosaico de terrazas blancas y doradas.
Caminar por los miradores nos dejó sin aliento por la magnitud del lugar. Nos pareció fascinante que esto no sea solo historia. Es una tradición viva, con familias que aún poseen y trabajan las salineras. Las vistas del valle y las montañas circundantes lo hacen aún más impactante.
Maras se sintió como uno de esos momentos "wow" en Perú. El contraste de las brillantes pozas de sal contra el escarpado paisaje andino es diferente a todo lo demás que vimos.
Consejo profesional: Trae un poco de efectivo para comprar sal cosechada localmente. Es económica, es un gran regalo y apoya directamente a la comunidad. Ten en cuenta que ya no puedes caminar entre las pozas, pero los miradores aún ofrecen increíbles oportunidades para fotos.