Iona es una pequeña isla ubicada en las Hébridas Interiores de Escocia.
A pesar de su tamaño, hay mucho que ver y hacer aquí —sin ir más lejos, admirar las increíbles playas de arena blanca y aguas cristalinas— y puedes planificar fácilmente un día aquí.
Algunas cosas clave a tener en cuenta:
La isla alberga la Abadía de Iona, que fue establecida en el siglo VI por San Columba y definitivamente vale la pena visitar.
Puedes alquilar bicicletas en la Iona Craft Shop o caminar hasta las playas del norte de la isla en unos 30 minutos (solo hay una carretera, así que no te puedes perder). Algunas de las playas aquí son impresionantes y se disfrutan mejor si planeas pasar más tiempo en la isla. Con una bicicleta, sin embargo, también puedes ir a la Bahía de San Columba al otro lado (también hermosa).
Muchos lugares para comer y beber: nos encanta el Rookery Cafe y el St Columba Larder.
El cruce a Iona desde Fionnphort en Mull es muy corto (15 minutos), pero asegúrate de revisar los horarios de los últimos cruces si planeas pasar el día en la isla y no te quedas a dormir.
Este es un lugar realmente especial y, aunque el viaje en coche a Fionnphort es largo desde lugares como Tobermory, ¡es increíblemente pintoresco y vale mucho la pena!