Mizata Antiresort es definitivamente un lugar más turístico, pero teníamos que incluirlo porque es una experiencia hotelera única en La Libertad. No es el típico resort de lujo, ya que todo el concepto se trata de desconectar, bajar el ritmo y sentirte verdaderamente conectado con la naturaleza 🧘♀️.
Tienen tranquilas casas en los árboles frente al océano, para que literalmente puedas despertar sintiéndote parte del mar (también tienen otras opciones de habitaciones, pero estas son las mejores). Es un lugar tranquilo, minimalista y diseñado para quienes quieren escapar del ruido y simplemente estar presentes.
Justo al lado de Mizata Antiresort, también hay un club de playa si te apetece algo más social y animado. Sirven comida y bebidas, y la piscina infinita es perfecta para relajarte con vistas.
Lo que nos encanta de este lugar es que ofrece ambos mundos: puedes disfrutar del ambiente del club de playa durante el día y luego retirarte a la atmósfera tranquila y serena del antiresort cuando quieras relajarte por completo 😌.
Si planeas quedarte aquí, deberías actuar rápido, ya que suelen estar completamente reservados debido a la alta demanda.