La Spiaggia dei Conigli es la verdadera joya de Lampedusa, elegida varias veces como una de las playas más hermosas de Europa y del mundo.
Para llegar a ella, tendrás que caminar por un sendero durante unos 20 minutos (te recomiendo usar zapatos cómodos, ¡nada de chanclas!). En un momento dado, llegarás a un balcón desde donde podrás disfrutar de una vista espectacular desde arriba, para luego bajar un poco más y finalmente poder darte un baño en elagua más cristalina que jamás hayas visto.
La playa forma parte de una reserva natural y es muy famosa por la anidación de la tortuga Caretta caretta. No está equipada y hay reglas que debes respetar que te indicarán los voluntarios de Legambiente (por ejemplo, solo en una parte de la playa se puede colocar la sombrilla, no se puede nadar más allá del islote -yendo hacia la Tabaccara- y no se puede jugar a la pelota o similares).
Para acceder en temporada alta, deberás reservar el turno de la mañana o de la tarde.